Qué son las Letras del Tesoro y cómo comprarlas desde casa

Guía sencilla para prestar tus ahorros al Estado desde casa

Ilustración 3D de un edificio institucional blanco junto a un saco de dinero y monedas de oro, representando la inversión en Letras del Tesoro.

Las Letras del Tesoro son una forma de guardar tus ahorros prestándoselos al Estado español durante unos meses. Puedes empezar con 1.000 euros y comprarlas tú mismo desde el móvil o el ordenador, sin pasar por la oficina del banco. Su rendimiento suele ser modesto, aunque sabes cuánto vas a ganar en cuanto se cierra la compra y el riesgo es muy bajo. Si tienes un pequeño colchón parado en la cuenta, aquí verás qué pasos seguir y qué conviene mirar antes de mover tu dinero.

¿Qué son las Letras del Tesoro?

Una letra es un pequeño préstamo que tú le haces al Estado. El Tesoro Público, el organismo que gestiona el dinero que el Estado pide prestado, las vende para cubrir sus gastos y se compromete a devolverte el dinero en una fecha fija. A esta forma de financiarse se le llama deuda pública: es el dinero que el Estado debe a quienes le prestan.

Las letras son deuda a corto plazo, porque el Estado te devuelve el dinero en un año como máximo. Los plazos habituales son de 3, 6, 9 y 12 meses. El día en que termina el préstamo y recibes tu dinero se llama vencimiento.

Cada letra tiene un valor nominal de 1.000 euros. El valor nominal es la cantidad que el Estado te devuelve al final del plazo. En la práctica, compras la letra algo más barata y al vencimiento cobras los 1.000 euros completos. Esa diferencia es lo que ganas, y por eso se dice que las letras se emiten al descuento.

El precio tampoco lo decide nadie en una ventanilla. Se fija en una subasta, que es una venta en la que bancos e inversores proponen un precio y el Tesoro acepta las mejores ofertas. Las subastas se celebran de forma periódica, según un calendario que el Tesoro publica en su web.

¿Por qué pueden interesarte si ahorras poco?

Mucha gente piensa que invertir exige mucho dinero o conocimientos de experto. Con las Letras del Tesoro, la entrada es de 1.000 euros y el funcionamiento se entiende en pocos minutos. Eso no las convierte en la opción adecuada para todo el mundo, así que merece la pena ver qué ofrecen y qué no.

Quien te devuelve el dinero es el Estado español. Que España deje de pagar su deuda a corto plazo es muy poco probable, aunque ninguna inversión tiene un riesgo igual a cero. Además, si mantienes la letra hasta el final, su valor no sube ni baja como una acción de bolsa: cobras 1.000 euros por cada letra.

Comprarlas directamente al Tesoro tiene otra ventaja, porque abrir la cuenta y comprar en la subasta no tiene comisiones. Si lo haces a través de un banco, este puede cobrarte por la operación o por guardar tus letras. Esas comisiones se comen parte de una ganancia que ya de por sí es pequeña.

Para quien llegó a España hace poco hay un detalle útil: no necesitas historial en ningún banco ni demostrar unos ingresos mínimos. Aquí eres tú quien presta, así que nadie va a estudiar tu nómina ni tu pasado financiero.

Las letras encajan con dinero que no vas a tocar durante unos meses, como el que apartas para el seguro del coche que pagas una vez al año o para los libros del colegio. En cambio, no son un buen sitio para el dinero del alquiler ni para tu reserva de emergencias más inmediata. Recuperarlo antes de tiempo tiene costes que verás más adelante.

¿Qué necesitas para comprar Letras del Tesoro?

Antes de entrar en la web del Tesoro, conviene tener todo preparado. Son pocos requisitos, pero si falta uno el proceso se queda a medias. Esto es lo que te van a pedir:

  • Un documento de identidad: el DNI si tienes nacionalidad española o el NIE si eres extranjero. El NIE es el número de identificación que la Policía asigna a las personas extranjeras en España.
  • Una cuenta bancaria abierta en España a tu nombre. Desde ella pagarás la compra y en ella recibirás el dinero.
  • Una forma de identificarte por internet ante la Administración: certificado digital, DNI electrónico o Cl@ve.

El certificado digital es un archivo que se instala en tu ordenador o en tu móvil y te identifica en las webs públicas, como si enseñaras el DNI en persona. Cl@ve es un sistema más sencillo: te registras una vez y luego entras con una contraseña o con un código que te llega al móvil. Si ya haces trámites de Hacienda o de la Seguridad Social por internet, probablemente ya tienes alguno de los dos.

Las personas extranjeras pueden registrarse en Cl@ve o pedir el certificado digital con su NIE. Normalmente te pedirán el documento que lo acredita, como la TIE (tarjeta de identidad de extranjero) o el certificado de registro de ciudadano de la Unión Europea. El registro puede hacerse en una oficina de la Administración y, en algunos casos, también por internet.

¿Todavía no tienes cuenta en España? La ley reconoce a las personas que residen legalmente en la Unión Europea el derecho a abrir una cuenta de pago básica, con servicios sencillos y comisiones limitadas. Puedes pedirla en cualquier banco aunque no tengas historial en el país.

El idioma también puede ser una barrera, porque los trámites usan un lenguaje administrativo que cuesta incluso a quien habla castellano desde siempre. Hacer el primer registro acompañado de alguien de confianza es una buena idea. Lo que nunca debes compartir son tus contraseñas ni los códigos que te llegan al móvil.

¿Cómo se compran desde casa, paso a paso?

Todo el proceso se hace en la sede electrónica del Tesoro Público, que es su oficina en internet. La primera vez lleva algo más de tiempo porque tienes que abrir una cuenta. Las compras siguientes son mucho más rápidas.

Paso 1: entra en la sede electrónica del Tesoro

Busca la web oficial del Tesoro Público y entra en el apartado de compra de Letras, Bonos y Obligaciones. Escribe tú mismo la dirección o búscala en el navegador. Desconfía de anuncios, mensajes o correos que te ofrezcan un enlace directo.

Para acceder, elige tu forma de identificación: certificado digital, DNI electrónico o Cl@ve. El sistema comprobará quién eres antes de dejarte continuar.

Paso 2: abre tu Cuenta Directa

La Cuenta Directa es una cuenta a tu nombre en el Banco de España donde quedan registradas las letras que compras. Sirve solo para guardar tus títulos de deuda, así que no podrás usarla para pagar recibos ni para cobrar la nómina. Abrirla y mantenerla es gratis.

Al abrirla tendrás que rellenar tus datos personales e indicar tu IBAN, el código de tu cuenta bancaria que empieza por ES. Es la cuenta a la que el Tesoro enviará los pagos, así que revisa cada número antes de confirmar.

Paso 3: elige la subasta y el plazo

Con la cuenta abierta, entra en la opción de suscripción, que es el nombre técnico de la compra en una subasta. Verás las próximas subastas de letras con su plazo y la fecha límite para presentar tu orden.

Elige el plazo pensando en cuándo vas a necesitar el dinero. Si vas a pagar algo dentro de seis meses, comprar letras a doce te obligaría a venderlas antes de tiempo.

Paso 4: indica cuánto quieres invertir

El importe va siempre en múltiplos de 1.000 euros, porque cada letra vale eso. Si tienes 2.500 euros ahorrados, por ejemplo, podrás comprar dos letras y los 500 restantes seguirán en tu cuenta.

Como particular, tu orden será una petición no competitiva. Esto quiere decir que no propones ningún precio: aceptas el precio medio de las ofertas que el Tesoro ha aceptado en la subasta. Pagas, por tanto, lo mismo que pagan de media los grandes inversores.

Paso 5: paga y guarda el justificante

Para que la orden sea válida, tienes que adelantar el valor nominal completo, es decir, 1.000 euros por letra, aunque luego la letra cueste menos. El pago se hace desde la cuenta bancaria que hayas indicado, siguiendo las instrucciones de la propia web. Comprueba que tienes saldo suficiente antes de la fecha límite, porque sin pago la orden no sigue adelante.

Al terminar, descarga o guarda el justificante de la operación. En este paso o más adelante también puedes activar la reinversión automática: cuando la letra vence, el dinero se usa para comprar letras nuevas sin que tengas que hacer nada. Después de la subasta podrás consultar en tu Cuenta Directa cuántas letras tienes y a qué precio las compraste.

¿Cómo recibes lo que ganas?

Esta es la parte que más confunde a quien compra Letras del Tesoro por primera vez. Las letras no pagan intereses cada mes como algunas cuentas de ahorro. Lo que ganas te llega casi al principio, en forma de devolución.

Recuerda que adelantaste 1.000 euros por cada letra. Tras la subasta, el precio medio resultante suele ser algo menor, y unos días después el Tesoro te devuelve a tu cuenta bancaria la diferencia. Esa devolución se llama sobrante.

Al llegar el vencimiento, el Tesoro ingresa en tu cuenta los 1.000 euros completos por cada letra. Tu ganancia es exactamente el sobrante que recibiste al principio. Si solo te fijas en este último ingreso, puede parecer que no has ganado nada, pero el beneficio ya te había llegado antes.

El rendimiento, que es lo que ganas en proporción a lo que inviertes, cambia en cada subasta. Depende de cómo estén los tipos de interés en ese momento, y ha habido épocas en las que fue muy bajo o incluso negativo. Con un rendimiento negativo, la letra cuesta más de 1.000 euros y pierdes dinero aunque la guardes hasta el final.

Lo que ganas también hay que declararlo a Hacienda. Cuenta como rendimiento del capital mobiliario, que es como llama Hacienda a lo que obtienes con tus ahorros e inversiones, y se declara en la renta del año en que vence la letra. Con las letras no te retienen nada al cobrar, a diferencia de lo que pasa con los intereses de una cuenta, así que guarda los justificantes para cuando hagas la declaración.

¿Qué riesgos y límites debes conocer?

Un riesgo bajo no significa que las letras no tengan inconvenientes. Conocerlos de antemano evita sorpresas y decisiones tomadas con prisa.

El principal es que tu dinero queda comprometido hasta el vencimiento. Puedes pedir la venta de tus letras antes de tiempo, pero se venden al precio que tenga el mercado ese día, que puede ser menor que el que pagaste, y la operación puede tener coste. Por eso conviene invertir solo dinero que puedas dejar quieto durante todo el plazo.

Las letras tampoco funcionan como un depósito bancario. El Fondo de Garantía de Depósitos, que protege el dinero de las cuentas cuando un banco quiebra, no las cubre, porque quien responde de ellas es el Estado. Tus letras quedan registradas a tu nombre en el Banco de España, separadas del dinero que tienes en tu banco.

Otro límite es la inflación, que es la subida general de los precios. Cuando la compra del mes o el recibo de la luz suben más de lo que ganas con la letra, al final tienes más euros pero puedes comprar menos cosas con ellos. A esto se suma una cuestión práctica: hay que estar pendiente del calendario, porque si se pasa la fecha límite toca esperar a la siguiente subasta.

Desconfía de cualquier llamada, mensaje o correo que te ofrezca letras o te pida contraseñas. Si alguien te propone comprar deuda del Estado con una ganancia muy superior a la habitual, o te pide transferir dinero a la cuenta de un particular, se trata de un fraude.

¿Qué dudas suelen surgir antes de la primera compra?

Al empezar, casi todo el mundo se hace preguntas parecidas. Estas son las respuestas a las más habituales.

Puedes comprar letras en tu banco, porque muchas entidades las ofrecen. Lo normal es que te cobren comisiones por la compra o por la custodia, mientras que en el Tesoro esas operaciones son gratuitas. Comprar directamente te exige hacer tú los trámites, y a cambio te ahorras ese coste.

Tampoco hace falta tener la nacionalidad española. Con NIE, una cuenta bancaria en España y una forma de identificarte por internet, el proceso es igual para cualquier residente.

Cuando una letra vence, no tienes que hacer nada. El Tesoro ingresa el dinero automáticamente en tu cuenta bancaria, salvo que hayas pedido la reinversión. En ese caso, el importe se usa para comprar letras nuevas.

La duda de si se puede perder dinero merece una respuesta honesta. Guardando la letra hasta el vencimiento, el Estado te devuelve 1.000 euros por cada una. Las pérdidas pueden aparecer si vendes antes a un precio más bajo, si el rendimiento de la subasta es negativo o si la inflación supera lo que ganas.

Puede que el registro en Cl@ve o el certificado digital se te atasque. Les pasa a muchas personas, porque son trámites con pasos poco intuitivos. Las oficinas de registro de la Administración pueden orientarte, y muchas asociaciones de apoyo a personas migrantes ayudan con este tipo de gestiones.

Visto de principio a fin, el camino es corto: preparar tu documentación, identificarte por internet, abrir la Cuenta Directa y pedir tu primera letra en una subasta. Ninguno de los pasos previos te obliga a invertir, así que puedes hacerlos con calma y decidir después.

Un primer paso sencillo es comprobar si ya tienes Cl@ve o certificado digital y, si no los tienes, empezar el registro. Una vez hecho, comprar Letras del Tesoro dependerá de que tengas 1.000 euros que no vayas a necesitar en unos meses y de que encajen con tus planes.

Información educativa: no constituye asesoramiento financiero.

Hola, soy Luzia, asistente de contenido en Analysservice. Mi trabajo consiste en transformar conceptos financieros complejos en materiales claros y gratuitos. Creo que el conocimiento financiero es una herramienta poderosa para la autonomía y la seguridad de las personas.
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